Artículo de José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría

Coronel de Caballería

En memoria del Tcol. D. Fernando Primo de Rivera y los Cazadores de Alcántara

 

 

Corría el verano de 1921…

 

    El Teniente Coronel Primo de Rivera, Jefe de instrucción del Regimiento de Alcántara, toma el mando de las fuerzas, por haber sido designado para el de la Circunscripción de Annual el Coronel D. Francisco Manella Corrales, Jefe del Regimiento.

    El día 22 de julio salen los Escuadrones al mando del Teniente Coronel para Annual, recibiendo orden de no pasar de Izummar y proteger la organización de una posición por una Compañía de Infantería; este trabajo no se pudo terminar por el nutrido fuego enemigo. Durante su realización empezaron a llegar en retirada las fuerzas de Annual, intentando el Teniente Coronel, auxiliado por sus Oficiales y soldados, organizar a los primeros grupos dispersos, para lo cual situó a los Escuadrones formando un nutrido cordón con orden de reunir a cuantos llegaran; se logró rehacer a los primeros grupos. No podemos menos de hacer una detención y meditar este hecho; cuando el pánico ha cundido entre las tropas, un cordón de soldados del Alcántara, con sus jefes al frente, impasible ante los acontecimientos, intentan y consiguen imponer el orden. ¡Qué moral la de estos hombres, que, sin dejarse prender por el pánico, responden a él con el más heroico de los comportamientos, y qué honor el de los Oficiales que supieron infundirles tal espíritu!.

    Ante la afluencia constante de nuevos contingentes heterogéneos, dispersos y desalentados, de nada valieron los enérgicos esfuerzos que para detenerlos se hicieron, y cuando estas fuerzas procedentes de Annual se alejaron prosiguiendo la retirada, iniciaron la suya en excelente orden los escuadrones de Alcántara, fraccionándose en Secciones y ocupando las alturas que dominaban el camino de Annual a Ben-Tieb, sin perder ni abandonar un hombre ni un equipo, protegiendo el 5º Escuadrón la retirada de la Compañía de Infantería y mereciendo las tropas la felicitación del Jefe de la columna.

    La noche del 22 la pasan los Escuadrones en Drius, destacándose el ganado más decaído a las órdenes del Teniente Del Campo; esta columna fue obligada a detenerse en la Alcazaba de Zeluán, constituyendo parte de las fuerzas que defendieron esta posición y el aeródromo.

    El día 23 se montan los servicios de costumbre; después del mediodía se da protección con todos los Escuadrones a la retirada de las posiciones de Cheif y Karra-Midar, siendo necesario cargar dos veces contra el enemigo, que huye antes de establecer el contacto; con estas cargas pudo apreciarse ya el elevado espíritu y excelente moral de los soldados del Regimiento, a pesar de ser en su mayoría reclutas sin foguear, sintiéndose su Jefe orgulloso de su mando, como se lo hizo presente felicitándoles  a su regreso a Drius.

 A la una y media se da orden de montar de nuevo a caballo, y el Comandante Berrocoso, al mando del 2º y 4º Escuadrón de Ametralladoras, salen para Uestia, posición que ocupan para abrir la carretera de Drius-Batel, consiguiéndose este objetivo a pesar de las numerosas bajas sufridas por el 2º Escuadrón, que al mando del Capitán D. Jacinto Fraile, tiene que cargar para detener al enemigo; evacuada la posición de Drius, se incorpora el grupo al resto de los Escuadrones, que al mando del Tcol. Primo de Rivera, toman la siguiente disposición: 3º y 5º por la derecha; 1º, 2º y 4º, por la izquierda. Con las ametralladoras en el centro y sin pararse en entablar combate a pie, cargan contra los mayores núcleos enemigos, que en el cauce seco del río Gan cierran de nuevo el camino de evacuación. Va en cabeza el 2º Escuadrón con su Capitán D. Jacinto Fraile por la izquierda, y el 3º con su antiguo Capitán don José del Castillo, que no obstante estar pasaportado y con orden de incorporarse urgentemente a Regulares, al subir a despedirse de sus compañeros se niega a separase de ellos en estas circunstancias; escalonados, siguen el 4º y 5º, al mando de sus Capitanes D. Mauro Fernández Tejero y D. Ricardo Chicote Arcos, siguiendo las Ametralladoras, al mando de D. Arturo Ballenilla Espinar; los seis Escuadrones constituyen dos grupos, mandados  por los Comandantes D. Tomas Berrocoso Planas y D. José Gómez Zaragozá, al mando único del Tcol. Fernando Primo de Rivera.

El enemigo mantiene su resistencia resguardado en las casas de Burrahaid y en unas trincheras con paredes de piedra; los hombres caen en gran número; no obstante, los

 Jinetes de Alcántara, sable en mano, llegan a él y le obligan a desalojar sus posiciones,  entablándose una serie de cargas y persecuciones de los grupos enemigos, que cuantas veces intentan    reunirse, tantas veces son cargados y disueltos.

    Agotados los caballos, rendidos los jinetes y alejado por completo el enemigo, se continua al paso en dirección a Batel.

    Hecho el recuento de hombres y caballos, se ve que de los Escuadrones 2º, 3º y 5º, apenas quedan dos Secciones. De Oficiales, han resultado:

                     Muertos                                                 Heridos graves                                        Heridos menos graves:

-    Alférez D. Luís Cistué

                -    Capitán Castillo 

                -    Teniente Vea-Murguía

                -    Alférez Díaz de la Guardia

                        - Capitán Chicote

                        - Teniente Carrasco.

     No existiendo más agua para beber que un vagón cisterna con 5.000 litros de Nador, y siendo imposible hacerlo en las aguadas, fuertemente ocupadas por el enemigo, se renuncia al agua en favor de los hombres de la columna, administrándose en ínfimas dosis y quedando los caballos destinados a morir de sed.

    Ante las dificultades de alojamiento y agua, el primer Escuadrón, dos Secciones del 2º, una del 3º, una del 4º y otra del 5º, al mando del Capitán del 2º, continúan el mismo día a Zeluán.

    Durante los días 23 al 29 que permanecieron en Tistutin las restantes fuerzas, prestaron servicios de parapeto, recibiendo el 3º nutrido fuego enemigo; en la madrugada del día 29 se organiza la columna para la evacuación, y una vez más, en la retaguardia , sacrificándose de nuevo, están las fuerzas de Alcántara, viéndose obligados los Oficiales a empuñar el fusil para engrosar las guerrillas ante el elevado número de bajas y los fuertes ataques enemigos; encuentran aquí gloriosa muerte:

 

                        Muerto                                                                                                                 Herido en el brazo derecho

   -  El Teniente Médico del Regimiento

         D. Modesto García Martínez

                                                                                                        - Teniente Arcos Cuadraó

    Reunidos ya en Arruit, se organiza la tenaz defensa, que con pública admiración hizo el General Navarro, Jefe de la Columna, siendo confiada a a los 50 hombres del Regimiento la puerta principal de la posición, que dando al mando de ellos el Capitán del Escuadrón de Ametralladoras D. Julián Triana con todos los Oficiales: Tenientes Manterola, Climent, Pua, Arcos Cuadra, León y García Castaños. El Tcol. Primo de Rivera queda afecto al Cuartel General con los veterinarios Platón y Caballero y el Capellán P.Campoy.

    Durante los once días que duró el asedio y heroica resistencia de la posición de Arruit, no se pudo hacer mas que una comida al día, y esta reducida, a partir del cuarto , a carne de caballo asada, siendo necesario hacer una aguada diaria, de la cual uno de los días, de los doscientos hombres que la componían, solo regresaron, al cabo de dos, el Cabo Juan González y el soldado Julián Herrera del segundo Escuadrón.

    Los Jefes y Oficiales pasaban el día en el parapeto, y estando en él perdió el brazo el Tcol. Primo de Rivera, muriendo al gangrenársele la herida. Fue enterrado en el patio de Intendencia y acudieron al triste acto hasta los heridos, para prestarle su póstumo homenaje.

 

S. M. el Rey Alfonso XIII imponiendo la Cruz Laureada de San Fernando a los restos mortales del Teniente Coronel D. Fernando Primo de Rivera.

 

 

 

                                                                                                                                                                                                        

 Las fuerzas que con el Capitán Fraile llegaron a la Alcazaba de Zeluán sirvieron en la defensa de esta posición y convoyes al aeródromo, destacándose a este último un grupo al mando del Alférez D. Juan Maroto que se ofreció voluntario.

    Por las fuerzas del Regimiento de Alcántara se hicieron tres convoyes desde la Alcazaba a pesar del nutrido fuego enemigo, enviándose en el último municiones solamente y teniendo el Sargento del 2º Escuadrón D. Ramón López Fernández, que al mando de seis hombres lo componía, la orden de quedarse en el aeródromo con el ganado para comérselo, puesto que ya no se disponía de víveres para mandarlos. El día dos, se rindió el aeródromo, pereciendo todos sus defensores menos el Alférez Maroto y un soldado, que quedaron prisioneros.

    La Alzaba de Zeluán capituló el día tres, siendo asesinados y quemados los restos de los defensores, salvándose de esta matanza el Teniente D. Francisco Bravo, que al ruido de las primeras descargas se arrojó por uno de los torreones, y refugiándose en Tres pinos durante el día y marchando durante la noche, llegó el día cuatro al Atalayón. El Teniente Troncoso fue hecho prisionero anteriormente, en ocasión de haber salido para parlamentar por orden del Capitán Carrasco, y el Sargento Ramón Jimeno se libró también de los asesinatos refugiándose en casa de un moro, donde quedó oculto.

    En la defensa de la Alcazaba se distinguieron las siguientes clases e individuos de tropa:

        - Sargento D. Miguel Rivero Lizcano por su elevado espíritu de sacrificio.

        - Cabo de ametralladoras Emiliano Pajuelo Díaz, quien se pasó todo el tiempo del asedio sin separarse de su puesto para dormir, defendiendo con una ametralladora la puerta principal.

        - El Soldado del 5º Escuadrón Texifonte Expósito, que se presentó voluntario para los tres convoyes dando prueba de valor y arrojo temerarios, penetrando una noche en el poblado sin ser visto  logrando enterarse de la situación del enemigo y recogiendo víveres y tabaco en las cantinas, así como dos cantimploras de agua.   

    Una Sección del Regimiento de Alcántara se hallaba destacada en el Zoco de Telazza de Bu-Ber, al mando del Sargento D. Enrique Benavet, con 23 hombres; en la madrugada del 26 de julio se evacuó una posición, cubriendo la retaguardia con espíritu heroico la sección del Regimiento de Alcántara, que manteniendo alejado al enemigo, aseguró la salvación del resto del destacamento. en estas acciones perdió la vida el sargento Benavet.

 

                                                                                                                               RESUMEN

                                       De la lista de Revista de primero de Julio de 1921, fueron muertos o desaparecidos el 50% de los Jefes, Oficiales, clases e individuos de tropa.

 



Porque su sacrificio no sea estéril.

Porque su ejemplo nos libre del deshonor.

 

 

Palabras del Excmo. Sr. D. Julio García Fernández (El Pájaro), General Jefe de la División de Caballería.(Padre de nuestro General García Benavides, y de mi compañero de Promoción "Santi")

        Momento del discurso del Pájaro en los actos de inauguración del monumento, en Alcalá de Henares el 4 de Mayo de 1957.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Excmo. Sr. Ministro del Ejército, D. Antonio Barroso Sánchez-Guerra, con el Pájaro,

Jefe de la División.

 

 

- Estatua deL TCol. Primo de Rivera, objeto del homenaje, actualmente en el patio de la Academia de Caballería.

- Monumento en honor de los Héroes de Alcántara. Al pie Rafael Ruiz de Eguílaz y Fernández de Valderrama.

Su abuelo TCol. de Caballería Rafael Ruiz de Eguílaz y San José. mereció las siguientes condecoraciones.

        - 1938 Medalla Militar Colectiva por el paso del río Jarama,  ocupación y defensa de Bugarrón en el frente de Madrid. En esta operación fue herido por bala enemiga en el brazo izquierdo.

        - 1939 Medalla de la Campaña, Una Cruz Roja del mérito Militar y una Cruz de Guerra, por los servicios prestados en la Campaña de Liberación Nacional.

        - 1940 Medalla Militar Colectiva, por las operaciones llevadas a cabo en la Batalla del Ebro en el año 1.938, en la que tomó parte con su Escuadrón perteneciendo a la División de Caballería.

 

                                            NOTAS DE CONCEPTO

            - Valor.......................................................Acreditado

            - Espíritu Militar.........................................Mucho

          - Dotes de Mando......................................Mucho

          - Carácter..................................................Enérgico

          - Conducta.................................................Buena

          - Aptitud física............................................Buena

          - Salud.......................................................Buena

Merecidas en la última Junta clasificadora año 1971.

 

 

 

 

José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría