Grandes
figuras de nuestro deporte
JAIME GARCIA-CRUZ
La historia del deporte hípico español y
mundial está plagada de figuras y grandes jinetes, que son sin duda los que han
hecho grande al concurso hípico y los que han contribuido, cada uno en su
tiempo, a hace progresar y a popularizarlo. Figuras que, desgraciadamente, una
vez apartadas de las pistas, caen rápidamente mente en el ingrato olvido y
necesitan ser recordadas para unos y dadas a conocer para los más jóvenes.
España durante unos cuantos años fue
una primerísima potencia en el panorama internacional
y los componentes de su equipo dominaban en las más importantes competiciones.
Revista ECUESTRE quiere intentar, poco a poco, ir trayendo a estas páginas,
algunas de esas importantes figuras, sobre las que trataremos reunir el
suficiente material documental y gráfico como para completar unas líneas
mostrando, tanto el perfil humano como el deportivo de esos míticos jinetes.
Somos conscientes de lo ambicioso y arriesgado del proyecto, pero creemos
merece la pena intentarlo, la serie no será ni cronológica ni exhaustiva, pero
seguro que al menos, lo serán todos los que estén.
Un grande entre los grandes Jinete
de unas portentosas facultades hípicas y una sólida formación ecuestre,
Jaime García‑Cruz ocupa por derecho propio,
un lugar privilegiado en la historia hípica española, Profesor de algunos de
nuestros más notables jinetes, récord de salto de altura (durante 53 años),
medalla de plata por equipos en los J.J.O.0. del 48
(QUINTO INDIVIDUAL en esa misma Olimpiada) y ganador de los más importantes
Grandes Premios y prácticamente todas las Copas de Naciones, entró en la
leyenda al morir en la pista de concursos de Valladolid, tras un desgraciado
accidente en plena competición. Jaime García-Cruz represento a España en toda
Europa, Estados Unidos y América del Sur y es un perfecto exponente del mejor
momento de nuestro concurso hípico.
Jaime García‑Cruz nace en Madrid en 1910. Su padre, Agustín García
Goyoaga, tenía, en compañía de su hermano Pedro, (1)
un picadero en la calle de Villalar, enfrente de la embajada Francesa. Jaime
echa los dientes entre los caballos y empieza a montar a muy temprana edad,
pero los estudios eran más importantes y a los 18 años ingresa como Cadete en la Academia General
Militar de la que sale, cuatro años después, como Teniente de
Caballería, con el numero dos de su promoción.
Ya, después de la guerra. inicia de lleno su vida de concursos hípicos, siendo su
caballo más nombrado de entonces «Tan Tan». con el que empieza a destacar.
Hace el curso de la Escuela de Equitación de¡ Ejército que termina en 1942 y sale con el número
uno de su «tanda», (promoción, en el lenguaje de la Escuela) de la que el
número dos fue Manolo Ordovas.
Va inmediatamente destinado como
profesor en la propia
Escuela de Equitación, en donde habría de permanecer, con tan
solo pequeños intervalos, prácticamente el resto de su vida en los empleos de
Capitán y Comandante,
En la Escuela fueron alumnos
suyos destacados, en las varias etapas, Fernando Gazapo, Ángel Alonso Martín,
Joaquín Valencia, Alfonso Queipo de Llano. Enrique
Martínez de Vallejo, José L. Goróstegui y otros
muchos más, Toda una era del concurso hípico español.
En su vida deportiva se incorpora
inmediatamente al Equipo Internacional, coincidiendo, prácticamente, con las
primera importaciones de caballos irlandeses. En la primera compra de éstos, se
le adjudica «Bengalí», un tordo de gran alzada y poder, con el que el año 1947
bate, en Bilbao, el Récord de España de altura, saltando 2,22 metros, altura que
no ha sido superada hasta este mismo año 2000 (concretamente en Ferrol a saltar 2,24 Josechu
VERDUGO VELON montando a Telefónica ex Adidas).
Bengalí no era, sin embargo, un buen caballo para recorridos nórmales y, aunque
gana con él varias potencias, no es demasiado seguro, sobre todo en
combinaciones y obstáculos condicionados. Esto hace que no se piense en él para
levarlo a la Olimpiada
a donde lleva a “BIZARRO”, de la misma compra de Irlandeses,
sin embargo “BENGALI” montado por Fernando LOPEZ DEL HIERRO, gana en 1948 el Gran
Premio de Palma de Mallorca.
LONDRES 1948
Como es sabido, el equipo que represento a
España en la
Olimpíada de Londres, estaba compuesto por el Tte. Coronel
Navarro, montando a «Quorum», el Comandante Gavilán
con «Forajido» y el Comandante García-Cruz con «Bizarro». En el papel era un
equipo realmente fuerte y sobre el terreno así lo demostró a pesar de la mala
suerte que les acompañó. Y esto no es un lugar común. En otros reportajes ya
veremos las actuaciones de «Quorum» y «Forajido». En
cuanto a García-Cruz, diremos que obtuvo él 'QUINTO LUGAR’ individual, con una
penalidad de doce puntos, en donde el campeón (Mariles
de Méjico) terminó con seis puntos.
En aquella época, la Olimpiada en la
especialidad de saltos, se disputaba en un solo día, la Copa de Naciones por equipos
de TRES caballos, clasificando todos, y obteniéndose por el mismo recorrido (a
una sola vuelta), la clasificación individual y la de equipos. Es decir: «a
cara de perro». Era el último deporte que se disputaba en la última jornada y
su entrega de premios constituía la ceremonia de clausura. Como hemos dicho,
García Cruz queda en quinto lugar, pero España obtiene la Medalla de Plata por
equipos, detrás de Méjico, Todo un triunfo. Sí a eso se añade, el quinto
individual en Completo de Nogueras montando a «Epsom»
y también el quinto por Naciones de la misma disciplina, fue una actuación
realmente «redonda» de nuestros jinetes.
«QUORUM»
Quorum
era un caballo de origen francés, propiedad particular de José Navarro Morenés, su jinete habitual en la alta competición y
verdadero punta¡ del equipo; pero cuando, por
cualquier razón, no lo podía montar se, lo confiaba a Jaime García Cruz y
montado por éste seguía siendo el mismo maravilloso caballo que era con SU
propietario, Esto ocurrió en varias ocasiones y la pareja logró algunos
primeros premios importantes.
Luego. en
1951 el caballo fue comprado por el Estado, aunque lo siguió montando Navarro,
en Niza y Roma de ese mismo año y ganando en Niza la Copa de Naciones. Pero en los
primeros días de Madrid. sufrió Navarro una caída,
montando «Blasón», de la que quedó imposibilitado a perpetuidad para volver a
correr, Después de varias vicisitudes, fue adjudicado a GARCIA-CRUZ y volvió a
ganar varios primeros. entre ellos el Gran Premio de
Francia en Niza en 1952. Como veremos más adelante, Jaime tuvo una caída con
grave lesión y el caballo fue entregado a Paco Goyoaga
para llevarlo en 1953 a
París, en donde le ganó el primer Campeonato del Mundo de Saltos, por la
fórmula que aún está en uso. A la vuelta de allí, «Quorun»
tuvo una grave lesión de tendón que, a pesar de ser sometido a una delicada
operación, lo inutilizó para saltar el resto de su larga vida, pues
alcanzó cerca de treinta años.
Pero
volvamos a Jaime. En su primera época con el «Quorum»,
le corrió el Concurso Internacional de Madrid de 1946 y en él tuvo tan buena:
actuaciones que le clasificaron para disputar la prueba de Ganadores, final de
concurso.
La prueba constaba de dos mangas. En
la primera, con una altura máxima de 1,60 metros,
participaban los dieciséis caballos primeros clasificados según el baremo de
puntuación del concurso y los seis primeros de esta manga, pasaban a una
segunda para dilucidar el ganador de la prueba.
Esta segunda prueba consistía en una
Seis Barras. Es decir un SESTUPLE de verticales separados entre si diez metros
y con alturas 1,00 ‑ 1,10 ‑ 1,20 ‑ 1,30 ‑ 1,40 y 1,50.
Únicamente pasaban a la segunda vuelta los «sin falta» en la primera, siendo
elevadas en cada vuelta 10 centímetros todas las barras.
Al terminar la tercera vuelta solo
quedaban dos caballos para salir a la cuarta: «Quorum»
y «Bengalí». Pero los dos estaban montados por el mismo jinete: Jaime García Cruz. Y
así fue preciso organizar un numero en el que el
jinete se bajaba de un caballo y montaba en el otro y así sucesivamente. En
esta vuelta el primer obstáculo estaba a 1,30 y el último llegaba a 1,80. “Los
dos caballos de nuevo sin falta”. Quinta vuelta, de 1,40 a 1,90 y otra vez los
dos caballos sin falta, y con el mismo tiempo, “EMPATE”, el Jurado delibera y
decide suprimir los obstáculos segundo y tercero, el recorridos queda así : El primero a 1.40 y a treinta metros el enorme triple
de verticales, a 1.70, 1,80 y 1,90, no olvidemos que están a diez metros uno de
otro. «Quorum» salvó todos sin falta y, «Bengalí»
derriba el 1,40 y el 1,70 y salva limpiamente los dos últimos elementos.
Total: Primero con «Quorum» y segundo con “Bengalí”; único jinete Jaime. La
prensa llamo a aquella tarde «el día de García Cruz».
También montó Jaime a «Quorum» en el Concurso Internacional que se celebró en
Londres (Wite City)
inmediatamente después de terminar la Olimpíada y con él ganó dos segundos premios, en
pruebas, individuales y, una vez más, segundo por equipos en la equivalente a
Copa de Naciones,
Después de la Olimpiada, la vida deportiva de Jaime estuvo,
durante ocho años, en la cúspide de la equitación universal. paseando
en triunfo el nombre de España, por toda Europa y compitiendo con equipos de
todos los países, pues a veces tuvimos visitas del otro lado del mar (Méjico.
Chile, EE.UU.).
También hizo el equipo, en el año 1954
(compuesto por Paco Goyoaga, Ordovás
y García Cruz), una excursión a Estados Unidos y Canadá, corriendo, con gran
éxito, en Harrísburg, Nueva York
y Toronto, ganando entre otras. la prueba equivalente
a la Copa de
Naciones.
Jaime García
Cruz, monto durante su vida muchos caballos, pero con los que mejores
actuaciones tuvo fueron, además de los ya dichos “Quorum”
y “Bizarro”, “Quoniam”, “Eolo IV”, “Friso” y
“Banderilla”.
“Quoniam”
fue, realmente, su gran caballo. Comprado en Alemania por El Ejercito en 1949,
era un caballo con un estilo de SALT muy espectacular y particular. Parecía que
abordaba los obstáculos yendo detrás de la mano y saltaba sin emplear, en
absoluto el cuello y con la cabeza alta. Sin embargo, eso no le impedía ser un
especialista en potencias, en las que se constituyo en un verdadero
especialista, rebasando, muchas veces, los dos metros. Pero también fue un
ganador de numerosos primeros en todo tipo de pruebas. Por ejemplo, en Dublín
el año 1950, fue el mejor clasificado individual en la Copa de Naciones en donde el
equipo español ocupó el tercer lugar de la clasificación.
También ganó ese mismo año, el Gran Premio de Roma que tenía
como trofeo adicional una moto Vespa, igual que la ganada por el Tte. Coronel
Navarro años antes. La moto que entonces empezaban a extenderse por Europa y
era, todavía, poco conocida en España suponía en aquella época un magnífico
premio. Como resumen diremos que, en su corta vida con el equipo español, que
solamente duró seis años, ganó diecisiete Primero Premios en concursos
internacionales y formó parte del equipo ganador en SIETE Copas de Naciones en
concursos como Niza, Roma, Londres, Dublín, Aquisgrán,
Harrisburg, Toronto Nueva York,
etc.
«Eolo
IV» era francés, hijo de «Furioso» por entonces el mejor padre de saltadores
que había en Europa, con hijos en los equipos de varias naciones. Se compró de
potro en 1954 y la baja de «Quorum», que había
sufrido una lesión el año anterior. obligó a correrle,
con tan solo cinco años los concursos de Níza y Roma,
en donde, si bien no ganó ningún primer premio, se comportó como un veterano.
El
año 1956, fue el último que García Cruz salió al extranjero, ya que una
decisión de las altas esferas del deporte, hizo adjudicar los caballos de que
disponía el equipo, a los jinetes más jóvenes y Jaime debió entregar a «Eolo
IV» y «Baden», lo que no le impidió seguir ganando en
los pocos concursos que corrió en España. Por tanto. su
vida como internacional fue relativamente corta ya que se redujo a 10 años, en
los que ganó, solamente en el extranjero, mas de treinta y cinco primeros
premios y mas de cien clasificaciones, habiendo ganado el equipo del que él,
formaba parte, además de la
Medalla de Plata en Londres (Olimpiada de 1948), nueve Copas
de Naciones de las mas de VENTICINCO en las que participo formando parte del
Equipo Español, sin contar los primeros individuales en estas.
El 15 de enero de 1953. durante
la clase de exteriores, en la
Escuela de Equitación, Jaime sufre una caída de caballo, que
te ocasiona una doble fractura de la cabeza del fémur. Esto le supuso nueve
meses de cama y, en consecuencia, pasar el año en el blanco de competiciones.
La recuperación fue larga y muy penosa, pero en 1954, vuelve a formar parte del
equipo y ese fue, quizá, el mejor año de su actuación individual y por equipos.
Baste decir que ganó en el extranjero ocho primeros premios y treinta y nueve
clasificaciones y que el equipo se trajo de Roma siete primeros, entre ellos la Copa de Naciones.
Y para coronar una vida dedicada al
caballo y dar gloria a la equitación Española en
el mundo, el 16 de mayo de 1959, Jaime García-Cruz «moría con las botas
puestas». En el Concurso Nacional de Valladolid, montando a «Nácar», una P.S.I. torda, nacida en Lore Toki, la yegua le hizo dos rehúses y al tercer intento
arrolló el obstáculo, jinete y caballo cayeron al suelo, con tan mala fortuna,
que la yegua vino a caer encima de Jaime, aplastándole la caja torácica. La
muerte fue inevitable.
Quizá haya sido una osadía pretender
condensar en unas pocas líneas toda una vida dedicada al caballo, pero son las
reglas del juego. De todas formas, esperamos haber podido dar una idea de quién
fue Jaime García-Cruz para la equitación española de las décadas, de los
cuarenta y cincuenta.
(1)
Padre a su vez, de
Paco García Caamaño. Por tanto, tan «Goyoaga»
era Paco como Jaime, Pero fue la vida militar la que llevaría a este a hacerse,
un nombre propio, sin que le conocieran, como a su primo, por el chico de Goyoaga, apelativo este que llevaría a Paco tener que
cambiar el orden de sus apellidos.
Nota: La
base de esta historia esta sacada del precioso articulo que escrito por el
fallecido recientemente RAMON MUÑOZ fue publicado en el numero 71 (Marzo 1988)
de la actual
Revista ECUESTRE
Carolo López Quesada
Página web de Carolo